La despensa

21 de julio 2016

El apio

¿Quién no tiene la imagen en la cabeza de alguien que hace dieta comiendo una rama de apio? Es una verdura difícil para mucha gente por su sabor amargo y fuerte, pero precisamente este sabor esconde muchas propiedades saludables.

Fotolia-ApiEs una verdura que asociamos a la salud y a las dietas para adelgazar. ¿Quién no tiene la imagen en la cabeza de alguien que hace dieta comiendo una rama de apio? Es una verdura difícil para mucha gente por su sabor amargo y fuerte, pero precisamente este sabor esconde muchas propiedades saludables.

El apio crece de forma espontánea en áreas de clima templado en Europa o en el oeste de Asia. Sin embargo, se desconoce su origen, pero se sabe que se cultiva desde hace cerca de 3.000 años. Los egipcios, griegos y romanos lo utilizaban como una planta aromática hasta que el médico griego Hipócrates —el que decía aquello de “que el alimento sea tu medicina”— habló de sus propiedades diuréticas.

Propiedades nutricionales

El apio tiene mucha agua, pocas calorías y fibra. Contiene vitamina C, A, E, B1 y B2 y minerales como sodio, potasio, calcio, magnesio, hierro, azufre, fósforo, zinc, cobre y silicio. También tiene ácido fólico y betacaroteno.

Efectos sobre el organismo

Es muy beneficioso para el estómago, el páncreas y el bazo y, por lo tanto, beneficia la digestión. También es bueno para el hígado. Según Pitchford, éstas son las ventajas principales del apio:

  • Es bueno para desintoxicar el organismo, porque purifica la sangre y tiene un efecto diurético.
  • Reduce el vértigo y el nerviosismo.
  • Estimula la sudoración.
  • Reduce las inflamaciones en los ojos, la orina demasiado caliente (por el efecto beneficioso sobre el hígado) y el acné.
  • Como enfría el estómago y el hígado, también es bueno para tratar dolores de cabeza y el exceso de hambre. Para lograr este último efecto se puede tomar entre comidas y también entre plato y plato, porque disminuye el ritmo al que comemos.
  • Por su elevado contenido en silicio, es bueno para renovar las articulaciones, las arterias, los huesos y todo el tejido conectivo. Gracias a estas propiedades y a su capacidad para limpiar la fermentación que se puede producir durante la digestión y el exceso de ácido en la sangre, que suele acompañar las inflamaciones de tejido, es útil para tratar el reumatismo, la artritis, la gota y las inflamaciones de los nervios.
  • Tanto en Oriente como en Occidente, es un remedio tradicional para tratar la presión arterial alta.

El apio es una de las pocas verduras, junto a la lechuga, que combinan bien con la fruta. El licuado de apio con zumo de limón es un buen remedio para los resfriados. Esta misma combinación también ayuda en caso de dolores de cabeza producidos por la presión alta y es útil para eliminar la acidosis causada por la diabetes. Pitchford recomienda beber de dos a cuatro vasos al día de zumo.

Como siempre, no es un alimento perfecto y abusar de él puede ser contraproducente, en especial en caso de problemas renales graves o inflamaciones de la vejiga, ya que contiene muchos oxalatos (que pueden formar piedras de oxalato cálcico en el riñón).

Cambios vitales

Un nuevo ejemplo de cómo comer un alimento de forma consciente: saber cosas sobre las propiedades de los alimentos nos puede ayudar a mejorar la digestión y a tratar pequeñas dolencias.

Como se cocina

Encontraréis apio todo el año, pero el período óptimo es otoño e invierno. Hay dos variedades de apio: el apio verde, que es más fácil de cultivar y que es el más común; y el apio amarillo, bastante más difícil de encontrar.

Para comprar apio en buen estado fijaros en las ramas: deben ser gruesas, frescas, rígidas, no desmayadas, de un color verde claro o blanco.

Se puede comer crudo, licuado o en zumo y cocinado. Si es crudo, sus vitaminas estarán intactas, pero también puede enfriar un poco el cuerpo. Si se hace una comida con carne o pescado, comer un poco al final puede ayudar a digerir mejor la proteína.

Recetas básicas

Crema de apio

Ingredientes

  • 4 cebollas cortadas a medias lunas
  • Medio apio cortado (no media rama: medio apio)
  • Agua mineral para cubrir la verdura
  • Sal
  • Aceite de oliva de primera presión en frío
  • Alga nori en copos

 Elaboración

  1. Saltear la cebolla con poco aceite y con un pellizco de sal, hasta que esté blanda y transparente.
  2. Añadir el apio y remover un poco a fuego vivo.
  3. Poner el agua justa para cubrir las verduras y hervir a fuego lento media hora.
  4. Triturar todo hasta que quede fino y rectificar de sal.
  5. Colar para que no queden hilos del apio
  6. Poner en un plato sopero y servir con copos de nori.

Montse Reus
Dietista y Ambientóloga

Montse Reus

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