La despensa

22 de mayo 2016

La manzana

A pesar de que comemos manzanas todo el año, el mejor momento para consumirlas es durante los meses de calor. Se trata de una fruta excelente para refrescar el hígado y la vesícula, y también para perder peso. Además, es rica en pectina y quercitina, dos sustancias con propiedades muy interesantes.

poma-90674476-e1437670008622A pesar de que comemos manzanas todo el año, el mejor momento para consumirlas es durante los meses de agosto y septiembre, octubre, como mucho, si aún hace calor. Se trata de una fruta excelente para refrescar el hígado y la vesícula, y también va bien para perder peso. Además, es rica en pectina y quercitina,  dos sustancias con propiedades muy interesantes.

El manzano es un árbol importado de Oriente. En concreto, se cree que fue el primer árbol que el hombre cultivó, y empezó a hacerlo hace quince mil o veinte mil años en el centro de Asia, en una zona montañosa al nordeste de China y Kazajstán. Desde entonces, se ha convertido en un fruta habitual en nuestra dieta y en sinónimo de alimento saludable. Como todas las frutas, si se come adecuadamente es un alimento muy beneficioso para la salud.

Propiedades nutricionales

La manzana es rica en vitamina C, potasio y pectina, una fibra soluble que forma parte de la pared celular de las plantas, en especial se encuentra en la piel de las frutas. Cuando se combina con azúcar o con ácidos, forma un hielo, y es por esta razón que es uno de los ingredientes principales de las mermeladas.

Las propiedades de la pectina son muy interesantes. De entrada, reduce el colesterol presente en la sangre. La pectina impide la reabsorción del colesterol intestinal producido por la bilis en la digestión de los alimentos. La fibra soluble crea un hielo que atrapa el colesterol, que es expulsado sin pasar al torrente sanguíneo. El hígado, que necesita el colesterol para formar ácidos grasos, lo tiene que sacar de la sangre, lo que reduce su presencia.

Otro efecto beneficioso de la pectina es que elimina metales pesados como el plomo o el mercurio, y también residuos de radiación.  Es beneficiosa en casos de niveles muy bajos de azúcar y para tratar la depresión emocional que está asociada.

La manzana también contiene quercitina, un flavonoide de propiedades antioxidantes que neutraliza los radicales libres. Tiene efectos anticancerígenos y puede prevenir la formación de tumores, en especial los de vejiga.

Efectos sobre el organismo

En Healing with whole foods, Paul Pitchord cuenta que la manzana es un alimento refrescante, especialmente en verano, y que produce fluidos corporales, sobre todo a los pulmones, y por esta razón se considera que puede proteger a este órgano del tabaco. Seguramente también tiene que ver con la quercitina, como contábamos antes. Abre el apetito y es un buen remedio contra la indigestión debido a su elevado contenido en ácido málico y ácido tartárico, que inhiben el crecimiento de fermentos y de bacterias nocivas en el tracto digestivo.

También regula la actividad intestinal: tiene efecto laxante y al mismo tiempo puede frenar la diarrea por sus fibras, azufre, fructosa, sorbitol, zinc y ácido gálico.

Y ahora, la parte desagradable: si sois propensos a sufrir gases, vigilad con las manzanas porque pueden ser flatulentas. Para evitarlo, hay que masticarlas muy bien.

Cambios vitales

Según el doctor Pérez-Calvo en Nutrición energética y salud, la manzana cruda no es buena para personas de temperamento nervioso. Sin embargo, estas personas deberían tomar zumo de manzana cuando están irritadas o coléricas. Según la medicina china, el exceso de fuego en el hígado es el responsable de estas emociones, y el zumo de manzana tiene trofismo por el hígado –dicho de una forma más campechana: al hígado le va bien el zumo de manzana. Por lo tanto, si un día llegar a casa de mal humor y no queréis que los otros sufran las consecuencias, tomaros un zumo de manzana y os relajará. Suena raro, pero funciona.

Como se cocina

De entrada, como el resto de frutas, si tenéis una constitución sana y una buena digestión, podéis comer siempre que queráis, sin embargo, eso sí, fuera de las comidas. Si tenéis problemas digestivos, es mejor comerla cruda solo en verano y en forma de compota con un poco de canela durante el otoño y el invierno.

Es mejor comerla con piel, porque allí se encuentran buena parte de la pectina y de las vitaminas; dicho eso, nunca la toméis con piel si no es de origen ecológico, porque es donde también se acumulan los pesticidas y porque para hacerlas más atractivas a la vista ponen ceras, lustre, potenciadores del color y otros productos que, no es preciso decirlo, son un desastre para el organismo. Por lo tanto, si no estáis seguros de su origen, pelad.

Recetas básicas

Ingredientes

Para 4 personas

  • 4 manzanas

 Elaboración

Lenta

  1. Poner las manzanas enteras en una cazuela apta para el horno y cocer a 120 ºC de 90 a 120 minutos.

Rápida

  1. Seguir el mismo procedimiento, pero con el horno a 200º, durante 30 minutos.

Variación

  1. Rellenar las manzanas con nueces troceadas, un poco de canela y pasas al gusto.
  2. Mojar la fruta con zumo de manzana, que llene aproximadamente 1 cm de la base del recipiente.
  3. Meter en el horno a 180º hasta que las manzanas estén blandas, entre 15 y 20 minutos.

Montse Reus
Dietista y Ambientóloga

Montse Reus

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