La despensa

19 de junio 2016

La sandía

La sandía es la fruta de verano con más propiedades hidratantes. Contiene también vitaminas y antioxidantes que nos ayudan a afrontar el envejecimiento y en la prevención de las enfermedades asociadas.

sindria-200Esta fruta de textura acuosa, porosa y muy jugosa es refrescante y tiene un delicioso sabor dulce. Con la sandía se come, se bebe y se lava la cara, solía decir mi bisabuela, y tenía toda la razón, ya que se trata de la fruta que tiene más agua (un 93%).

La sandía aparece por primera vez como planta cultivada en Egipto hace unos 5.000 años. Fue precisamente a lo largo de todos los márgenes del río Nilo en los que se cultivaron en la antigüedad. En el siglo X se introdujeron en China, donde han llegado a tener una popularidad tan grande que incluso hoy es costumbre regalar sandías con motivo de celebraciones importantes, para agradecer la invitación al anfitrión o anfitriona de una comida o para desear una pronta recuperación a las personas convalecientes. Descubrimos qué es lo que hace a la sandía merecedora de ese estatus tan relevante.

Propiedades nutricionales

Su contenido elevado en agua le confiere propiedades hidratantes, hasta el punto de que dos cortes de sandía equivalen a un vaso de agua. El aporte calórico es muy bajo (30 kcal por cada 100 gramos de fruta) y contiene pocos hidratos de carbono y casi cero grasas. En cambio, la sandía es rica en:

Vitamina A (en forma de betacaroteno): es un pigmento amarillo-anaranjado que queda enmascarado por otro de color rojo (el licopeno) que le da ese tono tan característico. La vitamina A es necesaria para el buen estado de la retina. Ayuda a formar y mantener la piel, el pelo y las mucosas. Es necesaria para el crecimiento de los huesos, de los dientes y la reproducción.

Vitamina C: contiene cantidades significativas de vitamina C (9 mg por 100 gramos). Esta vitamina es esencial para el buen funcionamiento de nuestro organismo, porque interviene en muchas reacciones metabólicas. Además, como se elimina por la orina (es soluble en agua) conviene ingerir alimentos que contengan diariamente.

Vitaminas del grupo B: destaca la B6 (piridoxina) que interviene en los procesos de aprovechamiento de los hidratos de carbono, grasas y proteínas. Facilita la liberación del almacén de azúcares del hígado y los músculos, y es esencial para la regulación del sistema nervioso central.

Manganeso: necesario en la activación de muchos procesos celulares. Juega un papel muy importante en la fabricación de proteínas y de ácidos grasos.

Potasio: es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Además, el potasio colabora en el equilibrio de agua dentro y fuera de las células.

Efectos sobre el organismo

La sandía tiene efectos beneficiosos notables, siempre que se trate de fruta de temporada, de producción local y madurada al sol.

Efecto diurético y depurativo: debido a su elevado contenido en agua, aumenta la producción de orina, lo que se indica en caso de ácido úrico elevado, hipertensión y enfermedades con retención de líquidos. Resulta interesante comer un buen corte de sandía al cabo de unas horas de haber hecho una comida excesiva, ya que ayuda a eliminar las sustancias de desecho por la orina. Este efecto diurético y depurativo está recogido desde hace años en la literatura científica, incluso de la NASA.

Efecto protector del licopeno frente al cáncer y los problemas de corazón: el licopeno está contenido en el pigmento rojo que da el color tan característico a la sandía. Se trata de una sustancia que actúa protegiendo a las células de los radicales libres responsables de las enfermedades cardiovasculares, del envejecimiento y del cáncer. Se desconocen las bases biológicas ni fisicoquímicas precisas de esta propiedad, pero parece ser que hay un gran número de procesos cancerígenos degenerativos asociados a los daños genéticos ocasionados por los radicales libres (óxido y peróxido) que el licopeno parece neutralizar reduciendo el riesgo de determinados tipos de cáncer, en especial el de próstata, pero también el de páncreas, pulmón y colon. Hasta hace poco, se consideraba que el tomate era el alimento con más licopeno, pero la sandía está en condiciones de competir con él.

Contiene una sustancia que es clave en la división celular: la sandía es una fuente excelente del aminoácido citrulina y nuestro organismo lo transforma en uno de los aminoácidos esenciales durante la etapa de crecimiento, la arginina. Ésta tiene un papel clave en la división de células, el cuidado de heridas y la eliminación del amoníaco del cuerpo. Actualmente se está evaluando el uso de la arginina en los tratamientos para la hipertensión arterial, los niveles elevados de glucosa y determinadas complicaciones vasculares.

Cambios vitales

Según la medicina tradicional china, la sandía es un alimento de naturaleza térmica que tiende a enfriar y, por tanto, sólo es apropiada en el momento más cálido del año. Su sabor es dulce y elimina el calor, incluyendo los problemas que se derivan en verano: influye en el corazón, en la vejiga y en el estómago. Reconstituye los fluidos del cuerpo, es diurética, hidrata los intestinos. Se utiliza para satisfacer o saciar la sed, para las dificultades al orinar, los edemas, las pequeñas ulceraciones molestas en la boca o en los labios (pasas y aftas), las inflamaciones renales y los problemas del sistema urinario tales como nefritis y uretritis.

Como precaución, en este tipo de medicina se recomienda que no tomen sandía las personas con digestión deficiente, anemia, los que sufren de incontinencia urinaria o los que orinan excesivamente.

Las semillas de la sandía son beneficiosas para los riñones y actúan como diurético. Contienen cucurbocitrina, un compuesto que produce dilatación capilar y regula la presión arterial alta. Las semillas también son un remedio para el estreñimiento. Con las semillas secas se hace una infusión. Las semillas frescas pueden comerse si se mastican muy bien.

La cáscara de la sandía es rica en silicio y la cáscara externa tiene un contenido elevado en clorofila. Para extraer las propiedades, según Paul Pitchford (en Sanando con alimentos integrales) se pone en agua caliente y se deja cociendo a fuego lento durante 20 minutos y se prepara un té muy antioxidante pero de sabor difícil. En este caso es imprescindible que la sandía sea ecológica.

Como se cocina

La sandía es una fruta no climatérica, lo que significa que una vez cosechada no continúa madurando, por tanto, conviene elegir los ejemplares maduros. Para ello, podemos seguir las siguientes recomendaciones: rascamos la piel con la uña y si nos llevamos la capa verde y aparece la capa blanca quiere decir que está en su punto. También se puede coger con las manos y apretar suavemente. Si cruje, está en su punto.

Cultivo ecológico, cercano y de temporada: conviene decantarse por la fruta obtenida a través de un campesino de confianza o la que está certificada como ecológica, porque tendrá más contenido en vitaminas y antioxidantes, y también por las sandías que tienen semillas (diploides), porque son variedades más antiguas y, por tanto, menos modificadas.

Las sandías sin semillas (triploides) son el resultado de cruzar una sandía normal (diploide) con una tetraploide, que ha sido obtenida a través del tratamiento con colchicina (una sustancia del cólquico, que es una planta muy tóxica). Las semillas obtenidas del cruce son las sandías triploides, que producen ejemplares estériles con semillas sin desarrollar del todo, muy rudimentarias y blandas como si fueran de pepino.

Recetas básicas

La sandía no tolera bien la cocción y, por lo tanto, recomendamos tomarla siempre cruda.

Zumo antioxidante y digestivo de sandía y piña

  • 300 gramos de piña cortada a dados
  • 300 gramos de sandía cortada a dados
  • El zumo de un limón
  • Una cucharadita de aceite de germen de trigo

Elaboración

  1. Colocar las frutas cortadas en una licuadora.
  2. Añadir el zumo de limón y el germen de trigo.
  3. Procesar.
  4. Beber inmediatamente para evitar que pierda las propiedades antioxidantes, sobre todo de la vitamina C, ya que pasados 10 minutos de la extracción el contenido de esta vitamina se ha reducido en un 50%.

Resumen

La sandía es la fruta de verano con más propiedades hidratantes. Contiene también vitaminas y antioxidantes que nos ayudan a afrontar el envejecimiento y en la prevención de las enfermedades asociadas.

Montse Reus
Dietista y Ambientóloga

Montse Reus

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