El invitado

16 de marzo 2015

"A pesar de cuidarme, me estaba intoxicando sin saberlo"

Sílvia Abril, actriz

Sílvia Abril 1

El psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer ha cambiado la vida de muchos pacientes, como la de la actriz Sílvia Abril y también la de su pareja. Hemos hablado con Sílvia de las consecuencias que ha tenido en su vida haber cambiado la alimentación.

Xevi te ha robado el corazón, ¿no?

Él habla del cerebro grande y del pequeño. El grande es la cabeza; y el pequeño, el estómago, o al revés, y están totalmente relacionados. Con él he aprendido que, con la alimentación, puedes solucionar problemas incluso de carácter, y eso me impresiona mucho. Me ha enseñado la relación que hay entre el estado del estómago y el bienestar en todos los terrenos: de salud física y de salud emocional.

¿Cómo y por qué llegaste a la consulta de Xevi?

Por una amiga a la que había curado. Andreu y yo hacía tiempo que queríamos ser padres y no había manera. Visitamos diferentes especialistas, nos hicieron múltiples pruebas, y aparentemente todo estaba bien.

Sílvia Abril 2

 

Y quizá pensabais en el estrés, en la edad…

Yo tenía una edad, pero eso no tiene que ser un problema definitivo. Todo suma, pero hay muchas mujeres que se quedan con esa edad. Él me ayudó a poner la maquinaria en orden. Había una disfunción, que yo no había detectado nunca, que era la intolerancia al gluten, y demostró que el hecho de ingerir gluten durante tantos años me había afectado el sistema reproductivo, y yo no lo sabía ni tenía ningún síntoma.

¿Dejaste el gluten y te quedaste embarazada?

¡En un mes!

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¡Qué fuerte!

Sí, increíble. Después supe que a otras mujeres también les había funcionado.

La relación del gluten y los problemas de fertilidad

Hay pacientes que solo desintoxicando los riñones, el hígado, el intestino y el sistema linfático se han quedado embarazadas. Otras, además, como Sílvia, han comprobado que el gluten no les va bien.

El sistema inmune no está orientado a hacer crecer una vida nueva cuando debe regular una inflamación intestinal o las alteraciones genéticas que comporta. ¡Tiene otro trabajo!

Se ha demostrado que la sensibilidad al gluten, aunque no se tengan los anticuerpos, es origen de enfermedades autoinmunes, alteraciones del sistema nervioso o de valores bioquímicos como anemia, falta de ácido fólico o hipertransaminasas en pacientes sin sintomatología intestinal. La ovulación normal y la fertilidad también lo son.

¿Y no tenías ningún síntoma de intolerancia al gluten?

A ver, claro, luego vimos que yo tenía vitíligo, que son estas manchas blancas en la piel, despigmentación, y que puede ser una consecuencia de la intolerancia al gluten.

¿Te hiciste la prueba genética?

Sí, y tengo toda la predisposición genética a ser celíaca. Hay una analítica rutinaria que muy a menudo sale negativa, pero que no es del todo fiable. Debes mirar los genes –el DQ2 y el DQ8–, y ver si hay predisposición genética, porque quizá no has desarrollado la celiaquía, pero puedes hacerlo. Los cambios genéticos en los humanos se producen cada miles de millones de años y el hombre que empezó a ingerir gluten no estaba preparado para ingerir y tolerarlo bien, y aún no se ha producido el cambio. Si la población general se pusiese a hacer analíticas más profundas y más serias, veríamos que afecta a mucha gente. Tengo un sobrino que es muy irritable, nada le está bien y no va al baño. Eso está totalmente relacionado. Todas estas toxinas pasan a la sangre, y todo eso ensucia el organismo, el cerebro, irrita las terminaciones nerviosas, te hace irascible. La relación, el hecho de que seamos lo que comemos es una verdad como un templo de grande.

¿Qué más has hecho, aparte de eliminar el gluten?

Hice una depuración de hígado durante siete días.

¿La del zumo de manzana?

¡Sí!

¿Te notaste diferente después?

Sí. De energía muy diferente.

Sílvia Abril 4

 

¿Qué más?

Cambié la alimentación y empecé a notar pequeños cambios. Resuelves inercias con las cuales has convivido toda la vida, energéticamente te vas encontrando diferente. Te das cuenta de que pasamos de puntillas por la vida, que estamos muy desconectados… ¡Ah! Al principio de cambiar la alimentación, para que veamos que no es inocuo, tuve mucho dolor de cabeza, ¿eh?, y a mi madre también le pasó…

¿Tu madre también se visitó con Xevi?

¡Sí! Mi madre arrastraba un dolor lumbar desde hacía muchos años, concretamente veinticinco. Con la dieta, pudo sentarse y agacharse sin dolor, ir a la playa, tumbarse y sin que le duela. El dolor crónico a la zona lumbar le desapareció. Y es que el dolor que aparentemente es muscular debe ser un aviso de que hay un órgano vital afectado. ¡Eso me flipó mucho! El problema de mi madre no era lumbar. Estamos acostumbrados a que, cuando tenemos un dolor, nos tomamos una pastilla o más para calmarlo: no buscamos el origen. La medicina tradicional busca el remedio, pero no el origen del dolor. Xevi, en la visita, le preguntó: “¿Cuando duermes por la noche, cómo te levantas?”. Y le dijo: “Con el mismo dolor”. Y, lógicamente, no podía tener un origen lumbar, porque cuando dormimos el músculo se relaja y, por lo tanto, se tendría que levantar mejor. El origen del problema era un mal funcionamiento de los riñones: estaban intoxicados.

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Tú siempre te has cuidado, ¿verdad?

Sí. Siempre me ha interesado el mundo de la alimentación. He hecho cursos de cocina vegetariana y me cuidaba, pero, claro, comía cereales integrales con gluten. O me tomaba un té con leche de soja y ahora resulta que la soja no es tan recomendable… A pesar de todo, me estaba intoxicando sin saberlo.

¿Qué desayunas ahora?

Tostadas de pan sin gluten, jamón ibérico… No me gusta el café y he reducido el té. Ahora he entrado en el mundo de las infusiones, aunque también se debe controlar.

¿Ah, sí?

Eso me lo decía un homeópata. Son hierbas medicinales y funcionan cuando hay síntomas. Si no tienes dolor de estómago o no estás nervioso, no es preciso tomar cada día una manzanilla o una tila.

¿Qué más comes?

Más pescado que carne, aunque no soy vegetariana. Como muchos cereales, la quinoa cocinada con verdura, me gusta mucho el tofu y siempre llevo frutos secos en el bolso. ¡Mira! Almendras naturales, naturales, ¿eh? Sin tostar.

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*Advertimos a los lectores que es importante hacer analíticas personalizadas. El hecho de eliminar el gluten de la dieta no asegura el embarazo. Se debe mirar caso por caso.

Fotografías: Sergi Garnica

Núria Coll

Núria Coll
Directora de soycomocomo.es
ncoll@soycomocomo.es

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